Dicen que se conmemora la demanda de derechos para las mujeres en éste día, 8 de marzo, a 100 años de dicha petición, estando en 2011.
Sin embargo creo que más allá de derechos, que son un concepto por el que a veces se olvidan otros aún más importante; como por ejemplo el respeto y la valoración de las mujeres como personas, en su totalidad, no como objetos.
Aquí hay un punto muy importante, ya que hay que diseccionar más todo esto, ya que existen dos puntos entretejidos en cuanto a la objetización de la mujer y el despojo de su libre expresión, respeto y derecho a una vida digna.
En primer lugar existe la objetización (hacer un objeto de) las personas en el poder. Es decir todos son parte del sistema y por tal un engrane más en esa inmensa maquinaria, salvo los que "se salen del corral" y los que están en el poder detrás del poder.
En segundo lugar está la falocracia mal entendida, el machismo y misoginia del sistema, que inherentemente transforma en todos (los que no son consientes de ello) en opresores de la mujer.
Definamos un poco más opresión; viene de oprimir, de ejercer presión sobre algo o sobre alguien. La presión es el punto más álgido, en mi entender, de todo el movimiento de opresión hacia las mujeres, y por ello llega a ser tan sutil y cotidiano que muchas personas (hombres y mujeres) no se dan cuenta de ello.
Me explico, la presión a la que se somete a una mujer es increíble; desde lo más terreno como su imagen (que si bien la imagen es importante, le crean una fijación con la edad y la belleza, asociándolas, siendo que es un proceso natural de la vida y hermoso en si) hasta el alcanzar una posición social respetable (en donde tienen dos opciones muy marcadas; o ser "pendejitas" dejadas, o tener que luchar contra viento y marea y "despiadadamente" contra todo aquél que se interponga en su camino).
En esta maniaca tergiversación de las mentes de las mujeres, que insisto son seres magníficos y que al descubrirlo serían excelentes guías y líderes en diferentes aspectos de la sociedad, hace que la mayoría de ellas no se de cuenta no solo de ése poder que yace en ellas, si no de tratar de imitar el poder de la falocracia-misoginia-machismo que de hecho las oprime.
Para mí, como ser humano y como libre pensador y en pro de (no solo de los derechos de las mujeres) si no de su autoempoderamiento, considero que aquellas que eligen el camino del poder masculino, olvidan sus raíces y de hecho ayudan a esparcir todos los aspectos negativos de ese poder.
Cabe hacer una pausa aquí, ya que en este sentido las diferencias, mentales, físicas y espirituales y emocionales entre hombres y mujeres, no son como muchos lerdos pretenden exponerlo, una "batalla de los sexos".
Esa imagen precisamente es la que ha dado pie a que en pleno siglo 21 se sigan teniendo pensamientos ultra conservadores (Por no decir ultra retardados) hacia las mujeres e incluso hacia los hombres.
Por que al fin y al cabo la opresión, violencia, discriminación, menospresiación de las mujeres me afecta a mi y a todo hombre, por dos sencillas razones:
1.- Como humano, ya que ellas también son humanas y como dice el autor "todo lo humano me compete". Lo que quiere decir que no podemos gozar de libertad plena si alguien más sufre de esclavitud y opresión
2.- Como hombre, ya que si permito que se tenga esa imagen de menosprecio, violencia, vulnerabilidad de la mujer, establezco mi propio rol de hombre como alguien que es violento hacia las mujeres y les quito el valor.
Esa es la herencia que yo tengo como hombre y que rompo y siempre he rompido, pues los medios (principalmente) y las instituciones (en la practica) son las que están fomentando y tratando de mantener esta imagen de la mujer, y por consiguiente del hombre.
En resumen, no se dejen engañar con que deben ser iguales o mejores que un hombre (que además en la práctica es ser peor; usando todos los aspectos negativos que se usan como hombre) si no al contrario, reflexionar, cual es su posición en este mundo y cuales son sus metas, y cuales sus poderes. Entender sus atributos positivos y negativos, y analizar los de los hombres y entender que en esa diferencia está y reside nuestra unidad, siempre dirigida con la sabiduría y el amor y el divino entendimiento de que TODOS SOMOS HUMANOS, VIVIENDO BAJO EL MISMO PADRE CIELO Y LA MISMA MADRE TIERRA.
Feliz día de las mujeres. Sean libres, sean féminas que aquí haya un hombre que las admira.
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