jueves, diciembre 07, 2006

El campesino

Una mirada me puede cautivar y sé que esa era tu intención. Sin embargo sigues jugando a las escondidas, a aquel viejo y gracioso juego de cuando eramos niños. A veces me siento viejo y débil, sólo quiero amar, otras, me levanto como un jóven y tengo ganas de seguirte la corriente.

Pero los juegos no son nada sin los besos, nunca olvides vida mia los besos. Pueden construir más de lo que nuestras mentes pueden imaginar y sin embargo son tan reales como el tacto de tus labios, o tus ojos nerviosos.

El deseo es mutuo, sólo que yo me cansé de jugar y quiero apostar todo en un movimiento. Tan vulnerable es el ataque como la etrategia del campesino en el ajedréz, pero vale la pena, vales la pena.

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